Raquel, madre con formación en temas de embarazo y partos
fisiológicos y también en temas de lactancia. Monitora acreditada de
La Liga de la Leche, cree que le debe a la vida el apoyo que a ella le dio La Liga a través de una monitora, y lo "pago", por decirlo de
alguna manera, haciendo lo mismo que hicieron por ella.
La formación
en ambos temas le ha llevado a través de un viaje de autoconocimiento,
en el que todavía está descubriendo la maravilla que tenemos las
mujeres dentro.
Le gusta su trabajo, ver a las mujeres con
sus hijos y viajar con ellas, a su lado, no mostrándolas ningún camino,
sino acompañándolas en el suyo, y se siento halagada cuando una mujer le
permite estar a su lado.
La podeis encontrar en la teta y mas, con tienda on-line, foro y blog, la tienda física está en León.
Respecto a mis lactancias, la primera fue
un fracaso que duró apenas 6 días. Aún me siento culpable, por no haber
sabido buscar la información necesaria para amamantar, pero no
responsable, porque quienes debían tener esa información no la tenía o
no me la supieron dar. Lo bueno de ese fracaso, es el viaje que comencé
después y que me llevó a una segunda lactancia que ha durado un poco más
de 5 años.
Mis primeros momentos de lactancia fueron caóticos en el
caso de mi hija mayor, porque había separación, y sólo me la traían una
hora cada 3, y coincidía que en ese momento siempre estaba dormida. El
apoyo por parte del hospital fue nulo, y la información incorrecta.
Tanto el apoyo como la información fue exactamente la misma cinco años
más tarde, escasa y mala. Pero ya no hubo separación, y la niña estuvo
conmigo todo el tiempo.
Llegar a casa fue muy cansado, porque los
inicios fueron muy duros, con una niña muy demandante, que intentaba
agarrarse bien a un pecho muy grande y con un frenillo labial. Fue duro y
doloroso durante más de 3 meses, pero luego todo fue sobre ruedas.
Además, en mi llegada a casa conté con el apoyo de mi comadre, monitora
de La Liga de la Leche en León, y mi madrina cuando opté a mi
acreditación.
Respecto a si he asistido a algún grupo, ya ves que
pertenezco a uno. Es fantástica la labor que se hace desde los grupos de
apoyo, y es una labor muy dura porque, salvo excepciones, las monitoras
y asesoras voluntarias no gozan de ningún prestigio entre la comunidad
médica, que podría aprovecharse de la sabiduría y la experiencia de
estas mujeres, y sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, las ven
como intrusas sin formación, y las miran como por encima del hombro. Un
ejemplo, esta misma semana, que estábamos invitadas a unas jornadas
sobre lactancia en el hospital de León, y nos presentaron como "las
chicas de La Liga de la Leche, unas mamás con experiencia en esto de la
lactancia"; en fin.
Me preguntas trambién en qué cambió mi vida el
establecimiento de la lactancia, y lo cierto es que lo más llamativo es
que la lactancia hace que no la tengas que cambiar mucho. Por supuesto,
el orden de prioridades y la perspectiva con la que ves las cosas,
cambian, pero creo que cambian en el momento en que te conviertes en
madre, independientemente de si amamantas o no. La diferencia entre dar
teta y dar el biberón es que la teta te permite seguir con tu vida
integrando a tu hijo, y el biberón, no. No sólo a la hora de dar las
tomas nocturnas, que parece lo más obvio (no es lo mismo girarte hacia
tu hijo y seguir durmiendo mientras él mama, que levantarte, preparar un
biberón y luego darle el biberón, para después tener que dormir al niño
y dormirte tú), sino en todos los aspectos de la vida. Recuerdo una
anécdota que nos hizo ver a toda la familia las ventajas de la teta.
Habíamos llevado a mi hija mayor a un cumple en un centro comercial, y
luego fuimos a recogerla; por supuesto, yo sólo había llevado para la
peque, que entonces tendría unos 6 meses, un par de pañales por si
acaso, y ya. Cuando estábamos saliendo, descubrimos un nuevo restaurante
de estos que gustan tanto a los peques (y a mi marido, que es un poco
"peque", jeje); si yo no hubiera dado teta, hubiéramos tenido que
explicar a la mayor que no podíamos quedarnos, porque no tenía biberones
para su hermana, y que lo tendríamos que dejar para otro día, pero
simplemente entramos, porque no necesitamos nada para llevar a nuestra
hija, salvo unos pañales por si acaso.
¿Un consejo para las
embarazadas? Que se informen. Que se informen de todo: protocolos de
embarazo, cada una de las pruebas, parto, lactancia, de todo. Porque
sólo cuando estamos en posesión de toda la información podemos tomar
decisiones libremente. Y la libertad es lo más valioso que tiene el ser
humano, y lo más empoderante que tiene una mujer. Que no acepten
consejos de nadie, sólo información, y que esa información sea veraz y
balanceada. Porque así van a disfrutar mucho más de su maternidad y de
su vida en general.
*Para participar en el sorteo del colgante, deja tu comentario en la
entrevista. Si lo haces como anonimo, recuerda poner tu nombre o mail.
Gracias.*

Me encanta leer cosas sobre la lactancia y mas aun si lo que se escriben son historias personales. Todas son unicas. Como mama de una nena de año a la que puedo seguir amamantando me siento orgullosa y honrada de poder seguir. Muchas gracias a todas las q apoyais esta forma tan natural de alimentar y dar amor
ResponderEliminarFelicidades Rosa por tu lactancia. Tu también estás apoyandola ;-)
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